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¿Eres optimista, muy optimista o excesivamente optimista? ¡Cuidado!

Aunque pueda parecer lo contrario, ser excesivamente optimista no es bueno.

No puedo remediarlo, cada vez que hablo de optimismo o pesimismo, me viene inmediatamente a la cabeza una frase del dramaturgo y novelista Antonio Gala que dice: «No soy un pesimista, soy un optimista bien informado

Muchas personas se consideran optimistas y los estudios muestran que las personas optimistas tienen más éxito que los pesimistas. Hablamos de gente verdaderamente positiva y optimista, y no de aquellas personas cuyo optimismo impostado tiene más que ver con la perseverancia y el empeño, que con su propia naturaleza. Hablamos de un optimismo excesivo.

¿Ese optimismo puede ser perjudicial en determinadas circunstancias? La respuesta es definitivamente sí.

Sesgo de optimismo

El sesgo de optimismo es un bies cognitivo que hace que alguien crea que es menos probable en él o ella experimentar un evento negativo. También se conoce como optimismo irreal u optimismo comparativo.

El sesgo de optimismo trasciende el género, la etnia, la nacionalidad y la edad. Incluso se informan sesgos optimistas en animales no humanos como ratas y pájaros. Quizá por ese algunos de estos últimos nos sorprenden en ocasiones con audaces actitudes. Quién sabe.

Estamos hablando pues de una inclinación cognitiva digamos, ?anormal?.

En general, se suele decir que la vejez es sinónimo de experiencia, y que ésta nos hace más sabios y menos optimistas frente a ciertas situaciones, precisamente porque ya se han vivido los resultados de las mismas o parecidas con anterioridad.

Sim embargo, las personas con este sesgo de optimismo no mantienen una expectativa basada en la experiencia (propia o de terceros), sino en su propio mecanismo de análisis cognitivo de la situación.

El sesgo de optimismo ocurre tanto para eventos positivos (creer que nos va mejor que a otros enfrentando situaciones similares) como para eventos negativos (sensación de inmunidad frente a ciertos problemas o riesgos), hay más investigaciones y pruebas que sugieren que el sesgo es más fuerte para eventos negativos (efecto de valencia). No la capital del Turia, sino la que se relaciona con valor.

Diferentes consecuencias resultan de estos dos tipos de eventos:

  • Los eventos positivos a menudo conducen a sentimientos de bienestar y autoestima.
  • Los eventos negativos conducen a consecuencias que implican un mayor riesgo y a no tomar precauciones ni medidas de seguridad razonables.

Efectos sobre la salud del optimismo ?anormal?

En términos de salud, el sesgo optimista tiende a evitar que las personas adopten medidas preventivas para mantener una buena salud. Un ejemplo: las personas que subestiman su riesgo comparativo de enfermedad cardíaca se informan menos sobre ésta, e incluso después de leer un artículo con información, todavía están menos preocupadas por el riesgo de padecerla.

Debido a que el sesgo optimista puede ser una fuerza poderosa en la toma de decisiones, es importante observar cómo se determina la percepción del riesgo y cómo esto resultará en comportamientos preventivos.

Las percepciones de riesgo son particularmente importantes en los comportamientos individuales, como hacer ejercicio, seguir una dieta saludable, e incluso el uso de protector solar.

Cómo funciona el cerebro de las personas exageradamente optimistas

Corteza cingulada anterior rostral. RNMLa neuroimagen funcional sugiere un papel clave de la corteza cingulada anterior rostral (ACC) en la modulación tanto del procesamiento emocional como de la recuperación autobiográfica.

Es parte de la red cerebral que muestra una amplia correlación entre el ACC rostral y la amígdala, durante la imaginación de eventos positivos futuros y una correlación restringida durante la imaginación de eventos negativos futuros.

Con base en estos datos, se sugiere que el ACC rostral tiene un papel crucial que desempeñar en la creación de imágenes positivas del futuro y, en última instancia, en asegurar y mantener el sesgo de optimismo.

Dicho de forma llana: una sobre estimulada parte del cerebro ?la que se ve en la imagen de RNM funcional -, es la consecuencia de esa inclinación a distorsionar las previsiones con ese sesgo de positividad.

Existe un creciente cuerpo de evidencia que demuestra que el sesgo de optimismo representa una de las mayores causas de riesgo de gasto excesivo en megaproyectos. ¡Menuda coartada, verdad?

Peor el remedio que la enfermedad

Ha quedado claro que un exceso de optimismo puede ser el detonante de situaciones que, sobrevaloradas en lo positivo o infravaloradas en lo negativo, resulten en mayores daños por falta de previsión del riesgo.

¿Existe la forma de remediar esta ?anomalía? cognitiva?

Los estudios han demostrado que es muy difícil eliminar el sesgo optimista.

La investigación ha sugerido que no se puede reducir y que los esfuerzos por hacerlo tienden a conducir a resultados con sesgos aún más optimistas.

Aunque la investigación ha sugerido que es muy difícil eliminar el sesgo, experimentar realmente un evento conduce a una disminución del sesgo optimista. Si bien esto solo se aplica a eventos con experiencia previa, conocer lo previamente desconocido resultará en menos optimismo de que no ocurra.

Una técnica de reprogramación cognitiva a través del aprendizaje vivencial.

En todo caso, y para que quede claro, no estamos hablando de personas enfermas. Son personas cuyo cerebro (una parte de éste, como hemos visto) las induce a interpretar, entender y valorar ciertas situaciones de una forma más ?eufórica?.

Finalmente, sí, también existe el sesgo pesimista. Y como te resultará fácil deducir, el sesgo de pesimismo es un efecto en el que las personas exageran la probabilidad de que les sucedan cosas negativas. Contrasta con el sesgo optimista. La diferencia es que estamos de una manera improbable preocupados por el futuro de nuestra sociedad.

Y ahora que sabes todo esto, dinos:

¿Eres un/a ?optimista bien informad@??

¿Eres un/a optimista ?normal??

¿Crees que lo tuyo puede ser un sesgo de optimismo?

Como suele suceder con casi todo en la vida, el éxito está en mantenerse en el promedio.

Ref.:

Wikipedia

Senior Living Foresight

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